La historia del Camino de Santiago

Estatua peregrino en blanco y negro

La origen del Camino de Santiago es una mezcla de leyenda e historia.
En el siglo IX se descubren los restos presúntamente de Santiago el Mayor pero para conocer toda la historia del Camino de Santiago hay que remontarse en total a 2000 años atrás y saber qué hizo este apóstol después de la muerte de Jesús.

El hallazgo

Año 813. En un lugar de la actual Galicia, durante una noche cerca del monte Libredón, un eremita llamado Paio (o Pelayo) observa en el cielo un fenómeno que le llama la atención especialmente. Una serie de luminiscencias parecidas a estrellas caen en un lugar determinado. Durante noches sucesivas el ermitaño observa este extraño acontecimiento.

Paio decide comunicárselo al obispo de Iria Flavia, Teodomiro que decide ir al lugar donde aterrizan esas «estrellas». Allí lo que encuentra es un sepulcro, una tumba con los restos de tres cuerpos. El obispo cree que uno de ellos pueda tratarse del apóstol Santiago.

Ante la magnitud del hallazgo Teodomiro viaja hasta Oviedo, la capital del reino asturiano, para informar al mismísimo rey, Alfonso II, el Casto.

El monarca quiere comprobar la veracidad del descubrimiento y decide viajar desde Oviedo hasta donde se encuentra el sepulcro. Este rey se convierte por tanto en el primer peregrino de la historia y el recorrido que realiza se convertirá en la primera ruta jacobea conocida como el Camino Primitivo.

Santiago el Mayor

Santiago fue uno de los apóstoles más destacados de Jesús. Conocido por su fuerte carácter se dedica a predicar el evangelio después de la muerte de Jesús. Se dice que llega a Hispania y más concrétamente a Gallaecia (actual Galicia). Es probable que desembarcara en algún puerto de la actual Andalucía para desplazarse también al norte de la península ibérica.

Después de predicar por tierras de la Hispania regresa a Palestina allá por el año 44 d.C. pero una vez allí es decapitado por orden del rey Herodes Agripa.

documento medieval

El traslatio

Después de la ejecución de Santiago, dos de sus discípulos, Teodoro y Atanasio, deciden trasladar sus restos a Hispania, el lugar donde predicó su maestro. Para ello utilizan una barca de piedra y navegan hasta la costa de Gallaecia y remontando el río Ulla hasta llegar a Iria Flavia. La barca es amarrada a un bloque de piedra que se conoce como el «Pedrón» y que actualmente se puede ver en la iglesia de Santiago de Padrón.

Iria Flavia estaba gobernada por la reina pagana Lupa a quien los discípulos piden permiso para dar sepultura al apóstol. Le piden que les conceda unos bueyes para el traslado del cuerpo, pero Lupa les entrega unos toros salvajes. Sin embargo, los animales se amansan de inmediato permitiendo el traslado. Los bueyes, sin ser guiados, se paran en un lugar concreto y los discípulos deciden que ese lugar sería donde enterrarían a Santiago. Ese lugar se encuentra muy próximo de la actual Plaza del Obradoiro.

Poco después, la reina Lupa, reconoce el milagro y se convierte al cristianismo.

Atanasio y Teodoro se quedarán custodiando el sepulcro y al morir serán enterrados junto al apóstol. A partir de ese momento la tumba quedará en el olvido durante siglos.

La evolución del Camino de Santiago

Cuando el rey Alfonso II, el Casto, confirma que los restos hallados pertenecen al apóstol manda construir un pequeño templo que sirva como sepulcro y que conlleva un pequeño asentamiento alrededor. Este templo se convertirá en la futura Catedral de Santiago.

Camino pedregoso del Camino de Santiago

Durante 1200 años, desde que se descubriera la tumba del apóstol, millones de peregrinos han caminado por el mismo trazado dejando sus huellas.

El monarca crea una ruta de peregrinación para venerar los restos del apóstol, para ello cuenta con la ayuda de autoridades civiles y eclesiásticas para la construcción de la infraestructuras necesarias que garanticen el alojamiento y la seguridad de peregrinos. Hospitales, puentes, alojamientos y caminos van surgiendo junto a la ruta jacobea así como el nacimento de ciudades, como por ejemplo, Santo Domingo de la Calzada.

El trazado servirá, además de afianzar la fe cristiana, como ruta comercial y logística, intercambio cultural y servirá también para fortalecer la frontera entre los reinos cristianos del norte de la península ibérica y los territorios musulmanes.

La noticia de que los restos del apóstol Santiago estén en Galicia se expande como la pólvora por todos los reinos cristianos. Monarcas de toda Europa recorrerán en años sucesivos la ruta.

En el año 1075 se empieza a construir la Catedral de Santiago.

En 1122, el Papa Calixto II otorga año Santo Jacobeo a aquel que coincida con el 25 de julio en domingo.

A finales del siglo XII surge la Orden del Temple. Los templarios tendrán entre sus principales tareas la seguridad del Camino.

También en el siglo XII aparece el Códice Calixtino, una especie de guía de viaje para ayudar a los peregrinos.

Pero el Camino de Santiago también tuvo que soportar diversas dificultades. En el siglo XIV llega la peste negra con la muerte de un tercio de la población europea. La ruta jacobea se resiente enórmemente durante las siguientes décadas.

En el siglo XVI se produce el cisma protestante y un buen número de personas dejan de peregrinar. Siglos más tarde , en el XIX llega el proceso de desamortización, muchas propiedades eclesiásticas que proporcionaban hospitalidad a los peregrinos son expropiadas.

Es a mediados del siglo XX cuando el Camino empieza a resurgir de manera muy tímida. Empiezan a surgir las primeras asociaciones jacobeas y es en esta época cuando se pintan las famosas flechas amarillas.

A partir del presente siglo es cuando se el Camino de Santiago experimenta el boom. Peregrinos ya no de Europa sino del todo el mundo, empiezan a inundar el recorrido. Internet, redes sociales, medios de comunicación… son los «culpables» de promocionar el Camino y todo lo conlleva a su alrededor. En 2019 se alcanza el récord de compostelanas entregadas en Santiago: más de 300 000.

Pero en 2020 aparece algo inesperado, una terrible pandemia a nivel mundial. El Camino de Santiago se ve terríblemente afectado bajando el número de peregrinos a cero. A partir del año siguiente se va produciendo una lenta recuperación y se espera que en breve el Camino alcance las cifras prepandemia.

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